Aprender a identificar aquello que muchas veces pasa desapercibido
Hay momentos en los que sentís que algo dentro tuyo te frena.
No siempre es evidente. A veces tenés claro qué querés hacer, incluso sabés cuáles serían los primeros pasos, pero por alguna razón volvés a postergar, dudás, cambiás de idea o terminás haciendo exactamente lo contrario de lo que deseabas.
Es fácil pensar que el problema es la falta de disciplina, de organización o de motivación. Sin embargo, cuando una misma dificultad aparece una y otra vez, quizás no estés frente a un problema de voluntad, sino frente a un patrón que se repite.
A eso en desprogramación holística integral lo llamamos bloqueo interno.
Reconocerlo no significa etiquetarte ni buscar una explicación para todo. Significa empezar a observar con más claridad aquello que hasta ahora funcionó de manera automática.
¿Qué es un bloqueo interno?
Un bloqueo interno es un patrón que limita la forma en que pensás, sentís o actuás frente a determinadas situaciones.
No aparece de un día para otro. Generalmente se va construyendo a lo largo del tiempo, a partir de experiencias, aprendizajes, creencias, emociones no expresadas o formas de adaptación que en algún momento tuvieron una función, pero que hoy pueden estar impidiendo tu crecimiento.
Muchas veces no somos conscientes de ese patrón.
Simplemente reaccionamos de la misma manera una y otra vez.
Por eso puede resultar tan frustrante sentir que hacés esfuerzos por cambiar, pero terminás obteniendo resultados muy parecidos.
¿Cómo saber si podrías estar atravesando un bloqueo?
No existe una única señal.
Cada persona lo vive de forma diferente, pero hay algunas situaciones que suelen repetirse con frecuencia.
Tal vez te sientas identificado si:
- Sabés qué querés hacer, pero nunca encontrás el momento para empezar.
- Dudás tanto antes de decidir que terminás dejando pasar oportunidades.
- Comenzás proyectos con entusiasmo y los abandonás poco tiempo después.
- Sentís que perdiste el rumbo y no sabés hacia dónde querés ir.
- Repetís historias similares en tus vínculos, en el trabajo o en distintas etapas de tu vida.
- Notás que ciertas conductas terminan alejándote de aquello que realmente deseás.
- Sentís que siempre hay algo que te frena, aunque no logres ponerle nombre.
Estas situaciones, por separado, pueden formar parte de la vida cotidiana.
Pero cuando se transforman en un patrón que aparece una y otra vez, vale la pena detenerse a observar qué hay detrás.
¿Por qué los bloqueos suelen pasar desapercibidos?
Porque nos acostumbramos.
Con el tiempo dejamos de cuestionarlos y empezamos a creer que forman parte de nuestra personalidad.
Frases como:
«Yo siempre fui así.»
«Nunca termino lo que empiezo.»
«Me cuesta decidir.»
«No tengo constancia.»
pueden parecer descripciones de quiénes somos, cuando en realidad muchas veces describen un patrón aprendido.
Y si un patrón fue aprendido, también puede ser revisado.
Los bloqueos más frecuentes
Aunque cada historia es única, existen algunos bloqueos que aparecen con mucha frecuencia.
Bloqueo de Acción
Sabés exactamente qué querés hacer, pero algo te impide avanzar.
👉 Leé también: Sé qué quiero hacer pero no avanzo: qué es el Bloqueo de Acción.
Bloqueo de Decisión
Las dudas ocupan tanto espacio que cualquier elección parece imposible.
👉 Leé también: Cuando las dudas te paralizan: qué es el Bloqueo de Decisión.
Bloqueo de Rumbo
Sentís que perdiste la dirección y no sabés hacia dónde querés ir.
👉 Leé también: Sentir que perdiste el rumbo: qué es el Bloqueo de Rumbo.
Bloqueo de Inicio
Empezar algo nuevo parece mucho más difícil que el propio proceso.
👉 Leé también: Por qué postergo todo el tiempo: qué es el Bloqueo de Inicio.
Bloqueo de Sostenimiento
Comenzás con entusiasmo, pero sostener el proceso se vuelve cuesta arriba.
👉 Leé también: Empiezo con entusiasmo y después abandono: qué es el Bloqueo de Sostenimiento.
Bloqueo de Repetición
Las personas cambian, los escenarios cambian, pero la historia parece repetirse.
👉 Leé también: Por qué la misma historia vuelve a aparecer: qué es el Bloqueo de Repetición.
Bloqueo de Autosabotaje
Cuando tus propias conductas terminan alejándote de aquello que más deseás.
👉 Leé también: Por qué me alejo de lo que quiero: qué es el Bloqueo de Autosabotaje.
¿Por qué no alcanza con tener fuerza de voluntad?
Durante mucho tiempo se creyó que la solución consistía en esforzarse más.
Ser más disciplinado.
Organizarse mejor.
Pensar en positivo.
Aunque todas esas herramientas pueden ser útiles, muchas veces no alcanzan cuando el problema no está en la conducta, sino en el patrón que la sostiene.
Si solo intentamos cambiar el resultado sin comprender el origen, es frecuente que el mismo bloqueo vuelva a aparecer con otra forma.
Por eso el primer paso no suele ser hacer más.
Muchas veces el primer paso es comprender mejor.
Observar antes de transformar
Comprender un bloqueo no significa quedarse atrapado en el pasado.
Significa desarrollar una mirada más consciente sobre aquello que hoy influye en tus decisiones, en tus emociones y en la forma en que respondés frente a distintas situaciones.
Cuando un patrón deja de ser invisible, aparece la posibilidad de elegir algo diferente.
Y esa posibilidad puede marcar el comienzo de un cambio profundo.
Un proceso para trabajar los bloqueos de manera integral
En Bloqueos SMD3 vas a encontrar un proceso compuesto por siete recorridos complementarios que abordan distintos patrones que suelen sostener el estancamiento.
A través de ejercicios prácticos, propuestas de escritura, visualizaciones guiadas y herramientas del Método SMD3, vas a poder recorrer cada tema a tu propio ritmo y volver a él cada vez que lo necesites.
No se trata de buscar respuestas rápidas, sino de desarrollar una comprensión más profunda sobre aquello que hoy limita tu crecimiento.
Seguí explorando
Si este tema despertó preguntas en vos, estos artículos pueden ayudarte a profundizar:
- Sé qué quiero hacer pero no avanzo: qué es el Bloqueo de Acción.
- Cuando las dudas te paralizan: qué es el Bloqueo de Decisión.
- Sentir que perdiste el rumbo: qué es el Bloqueo de Rumbo.
- Por qué postergo todo el tiempo: qué es el Bloqueo de Inicio.
- Empiezo con entusiasmo y después abandono: qué es el Bloqueo de Sostenimiento.
- Por qué la misma historia vuelve a aparecer: qué es el Bloqueo de Repetición.
- Por qué me alejo de lo que quiero: qué es el Bloqueo de Autosabotaje.
Conocer el origen también puede ser una forma de avanzar
Muchas veces buscamos cambiar lo que hacemos, cuando el verdadero cambio empieza por comprender qué lo sostiene.
Reconocer un bloqueo no resuelve todo de inmediato, pero puede abrir una puerta distinta: la de observar con mayor claridad, dejar de repetir en automático y empezar a construir nuevas posibilidades.
Si sentís que alguno de estos patrones forma parte de tu historia, quizás este sea un buen momento para comenzar ese recorrido.
Descubrí Bloqueos SMD3
Si querés profundizar en estos patrones y trabajarlos de forma práctica, Bloqueos SMD3 reúne siete procesos creados con el Método SMD3 para ayudarte a identificar, comprender y transformar los bloqueos que hoy pueden estar limitando tu crecimiento, respetando siempre tu propio ritmo.
